XXVII Premio Herralde de Novela
Convocada por la editorial Anagrama, esta distinción viene dotada con 18.000 euros para el ganador. Se presentaron a concurso 405 obras inéditas.
Un cineasta que cada cierto tiempo tenía que reprimir la
frase “mi película”, porque siempre ha presentado películas y nunca un libro
(hasta el día de hoy), y un escritor que afirmaba estar dispuesto a recibir ostias
por lo que había escrito, “pues eso pasa en España cuando no se hacen las cosas
como se deben”. Ellos dos son los ganadores del Premio Herralde de Novela. Una
distinción que no es la más millonaria ni la más mediática, pero sí la que cuenta
con el mayor prestigio en las letras hispanoamericanas. El primero de los aludidos
es el ganador, Manuel Gutiérrez Aragón (Torrelavega, 1942), autor de La vida antes de marzo, y el segundo, el
finalista Juan Francisco Ferré (Málaga, 1962), que presentó Providence.
“Escribir esta novela me ha rejuvenecido”, explicó
Gutiérrez, quien en la adolescencia soñaba con ser escritor y no cineasta: “Para
mis amigos, la sorpresa fue hace mucho tiempo cuando empecé a hacer películas”.
Ahora, una vez retomado el cauce de sus primeros años, el autor de la película La mitad del cielo no dudó en afirmar
que la literatura es superior al cine. La razón, ligada a la economía –aunque doméstica–,
porque en la literatura basta con una frase para explicar un sentimiento o una
situación. Por ejemplo: “Ellos se quieren” –dijo–. Y según él, para explicar
esto cinematográficamente hay que tomarse mucho más tiempo y recursos.
Con La vida antes de
marzo, Gutiérrez se siente “orgulloso de contar la historia de dos
borrachos”. Dos personas que se encuentran viajando por Europa en tren en el
año 2026, lo que le permitió al autor justificar todas las cosas que
increíblemente se van contando los viajeros. El tema principal de la
conversación es el 11-M, por lo cual no se trata de una trama de ciencia
ficción, aunque al parecer sí de suspenso: “Este es un libro imposible de
llevar al cine, porque si se llegara a ver el rostro de una de las dos
personas, se sabría quién es el asesino”.
Por el lado de Juan Francisco Ferré, quien en la
presentación demostró cualidades innatas para promocionar su trabajo, afirmó
que en su “libro-facebook” (sic) estaba jugando con las posibilidades de la
literatura española del siglo XXI, traspasando los límites estéticos de la
novela de este país y "con mucho masoquismo", pues todo artista debe estar dispuesto
a recibir críticas. “Y quien no lo esté, pues no tiene vocación de artista”,
remató.
Sobre el contenido de su novela, la cual ha apelado a todos
los géneros cinematográficos (incluyendo la pornografía, algo que según él
agradó mucho al editor Jordi Herralde), trata sobre un director de cine español
que viaja a EE.UU. en el contexto post 11-S, “en un país que es una gran superproducción cinematográfica
que se nos vende como un blockbuster”, y que trata de explicar desde su óptica
europea cómo es el imperio. Sobre el hecho de que el cine esté tan presente en esta
edición del Premio Herralde (aparte del tema del terrorismo), Ferré dijo que, al contrario de Gutiérrez, él
quiso ser cineasta, pero que terminó como escritor. Y también coincidió en afirmar
que la literatura es superior al cine: “Para hacer películas se necesita ‘pasta’
y para escribir, nada” (Barcelona, 2 de noviembre de 2009).